domingo, 26 de noviembre de 2017

Texto 13.5

13.5 “Resistirse a Shiva es un acto inútil que sólo crea frustración y memoria pasiva, porque él no anuncia ni tiene misericordia, y en realidad en su garganta está el mal de toda la Humanidad. Shiva se come el amor permitiendo que vuelvan a sonar las campanas mágicas y el miedo y la risa y la duda y la tragedia y la ilusión y el tiempo y la luz, y se come la noche y la muerte. Shiva es voraz pero por sus ojos transmite a Brahma toda la felicidad que ha ingerido, y en el canto azul y mudo de su garganta quedan depositadas las tristezas y las traiciones. Él anuncia que ningún cambio es acumulativo, que una nueva aportación brahmánica, un nuevo elemento de impulso contiene la vocación de cambiarlo todo, él es en realidad el símbolo de aquellos que renuevan desde la consciencia el compromiso de la evolución, él representa la muerte dentro de la vida en un rito iniciático de encarnación permanente. Su mística es la fe. Quedarse sin nada en contemplación activa, su mensaje es que la creación está precedida de la adoración al cero, su atributo esencial. Destruir el deseo para preparar la renuncia y el amor.”
 
COMENTARIO DE EL AVENTURERO
Shiva, la tercera figura de la Trimurti, es el dios destructor. No sólo destruye todo lo que a priori parece malo sino también lo que podemos considerar como bueno. Trasciende esta dualidad y va más allá cuestionando nuestros valores e intereses.
Shiva no permite que nos paremos, acaba con la estaticidad, con los planes, con estados de comodidad y con lo que parece que nos conviene y nos lastra en nuestro trabajo evolutivo. Si vivimos sin morir, nos mata; él arrasa con la vida no vivida; destruye sin dejar residuos, es la llama azul.”
“Quedarse sin nada”. Como en una contemplación, dejar que lleguen los mensajes del aire, sin pretensiones, sin planes ni trucos. De forma activa. La única manera de mantenerse en una contemplación activa es a través de la fe. ¿Deberá ser esta fe la creencia firme en que Brahma nos espera?
“Adoración al cero”. La evolución es un progreso, pero cada cambio o paso evolutivo te coloca en una nueva realidad. Todo cambio es un principio nuevo y modifica tanto el pasado como el futuro. Si pudiéramos incorporar este concepto a nuestras vidas entraríamos en un estado de mucha mayor velocidad y trascenderíamos la idea de que la vida es un transcurso lineal de acontecimientos. Adorar al cero sería algo parecido a no acumular pasado, a la renovación constante de nuestro estado.
Shiva es acción y misterio, es el destructor-auspiciador que nos quema para que renazcamos de nuevo. Aviva con su fuego, el fuego de nuestra alma.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Aterradores atuendos

aterrizando aturdidos en territorios trufados de rufianes y triglifos triplicando tropelías tremebundas de trileros trastabillando a traspunto contrapartidas contusas por disparos de dendritas desguazadas de sus urnas; se desgañitan atónitos por hacer ver sus cuantías.